Maná Romanos
Ap 1:14,15: Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; 1:15 y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. He 1:5-9: Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, Yo […]
