Maná Job 28

Pr 3:13,14: Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, 
Y que obtiene la inteligencia; 
3:14 Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, 
Y sus frutos más que el oro fino. 

1 P 2:25: Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.

Jn 8:12: Otra vez Jesús les habló, diciendo:Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. 

Hch 4:11,12: Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.
4:12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. 

Dn 4:35: Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? 

2 Co 3:16: Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. 

Is 40:4: Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane. 

Mt 9:12,13:

Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
9:13 Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

Sal 119:72: Mejor me es la ley de tu boca
Que millares de oro y plata.

Jn 13:7: Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después.

Gn 18:27: Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza. 

Job 30:8: Hijos de viles, y hombres sin nombre, 
Más bajos que la misma tierra. 

He 12:2: puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. 

Sal 121:1,2: Alzaré mis ojos a los montes;
¿De dónde vendrá mi socorro?
121:2 Mi socorro viene de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.

Fil 4:13: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. 

Jn 3:3,5: Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.  5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 

Sal 147:14,15: El da en tu territorio la paz;
Te hará saciar con lo mejor del trigo.
147:15 El envía su palabra a la tierra;
Velozmente corre su palabra.

2 Cr 2:15: Ahora, pues, envíe mi señor a sus siervos el trigo y cebada, y aceite y vino, que ha dicho;

Ef 2:1-5: Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 
2:2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 
2:3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. 
2:4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 
2:5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 

Ro 14:8: Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos. 

Sal 119:135: Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo,
Y enséñame tus estatutos.

Sal 16:11: Me mostrarás la senda de la vida;
En tu presencia hay plenitud de gozo;
Delicias a tu diestra para siempre.

Cnt 1:2: ¡Oh, si él me besara con besos de su boca! 
Porque mejores son tus amores que el vino. 

Ex 28:17-21: y lo llenarás de pedrería en cuatro hileras de piedras; una hilera de una piedra sárdica, un topacio y un carbunclo;
28:18 la segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante;
28:19 la tercera hilera, un jacinto, una ágata y una amatista;
28:20 la cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe. Todas estarán montadas en engastes de oro.
28:21 Y las piedras serán según los nombres de los hijos de Israel, doce según sus nombres; como grabaduras de sello cada una con su nombre, serán según las doce tribus.

Mt 6:20,21:

sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
6:21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

He 8:10-12: Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel 
Después de aquellos días, dice el Señor: 
Pondré mis leyes en la mente de ellos, 
Y sobre su corazón las escribiré; 
Y seré a ellos por Dios, 
Y ellos me serán a mí por pueblo; 
8:11 Y ninguno enseñará a su prójimo, 
Ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; 
Porque todos me conocerán, 
Desde el menor hasta el mayor de ellos. 
8:12 Porque seré propicio a sus injusticias, 
Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.

2 P 1:11: Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. 

Mt 25:20–30:

Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. 
25:21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. 
25:22 Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos. 
25:23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. 
25:24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; 
25:25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. 
25:26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. 
25:27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. 
25:28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. 
25:29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
25:30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Gn 3:24: Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

Sal 78:15,16: Hendió las peñas en el desierto,
Y les dio a beber como de grandes abismos,
78:16 Pues sacó de la peña corrientes,
E hizo descender aguas como ríos.

Nm 20:7-10: Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 
20:8 Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias. 
20:9 Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó. 
20:10 Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña? 

Mr 11:12-19:

Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre. 
11:13 Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos. 
11:14 Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos.
11:15 Vinieron, pues, a Jerusalén; y entrando Jesús en el templo, comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo; y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; 
11:16 y no consentía que nadie atravesase el templo llevando utensilio alguno. 
11:17 Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.
11:18 Y lo oyeron los escribas y los principales sacerdotes, y buscaban cómo matarle; porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba admirado de su doctrina. 
11:19 Pero al llegar la noche, Jesús salió de la ciudad.

Jon 1: Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo: 
1:2 Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí. 
1:3 Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová. 
1:4 Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave. 
1:5 Y los marineros tuvieron miedo, y cada uno clamaba a su dios; y echaron al mar los enseres que había en la nave, para descargarla de ellos. Pero Jonás había bajado al interior de la nave, y se había echado a dormir. 
1:6 Y el patrón de la nave se le acercó y le dijo: ¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clama a tu Dios; quizá él tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos. 
1:7 Y dijeron cada uno a su compañero: Venid y echemos suertes, para que sepamos por causa de quién nos ha venido este mal. Y echaron suertes, y la suerte cayó sobre Jonás. 
1:8 Entonces le dijeron ellos: Decláranos ahora por qué nos ha venido este mal. ¿Qué oficio tienes, y de dónde vienes? ¿Cuál es tu tierra, y de qué pueblo eres? 
1:9 Y él les respondió: Soy hebreo, y temo a Jehová, Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra. 
1:10 Y aquellos hombres temieron sobremanera, y le dijeron: ¿Por qué has hecho esto? Porque ellos sabían que huía de la presencia de Jehová, pues él se lo había declarado. 
1:11 Y le dijeron: ¿Qué haremos contigo para que el mar se nos aquiete? Porque el mar se iba embraveciendo más y más. 
1:12 El les respondió: Tomadme y echadme al mar, y el mar se os aquietará; porque yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre vosotros.
1:13 Y aquellos hombres trabajaron para hacer volver la nave a tierra; mas no pudieron, porque el mar se iba embraveciendo más y más contra ellos. 
1:14 Entonces clamaron a Jehová y dijeron: Te rogamos ahora, Jehová, que no perezcamos nosotros por la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros la sangre inocente; porque tú, Jehová, has hecho como has querido. 
1:15 Y tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor. 
1:16 Y temieron aquellos hombres a Jehová con gran temor, y ofrecieron sacrificio a Jehová, e hicieron votos. 
1:17 Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches.

Mt 8:26: El les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.

1 Co 3:18-20: Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio. 
3:19 Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos.
3:20 Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos.

2 Cr 1:10-12: Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo; porque, quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande? 
1:11 Y dijo Dios a Salomón: por cuanto hubo esto en tu corazón, y no pediste riquezas, bienes o gloria, ni la vida de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino que has pedido para ti sabiduría y ciencia para gobernar a mi pueblo, sobre el cual te he puesto por rey, 
1:12 sabiduría y ciencia te son dadas; y también te daré riquezas, bienes y gloria, como nunca tuvieron los reyes que han sido antes de ti, ni tendrán los que vengan después de ti. 

Pr 8:22-31: Jehová me poseía en el principio, 
Ya de antiguo, antes de sus obras.
8:23 Eternamente tuve el principado, desde el principio, 
Antes de la tierra. 
8:24 Antes de los abismos fui engendrada; 
Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas. 
8:25 Antes que los montes fuesen formados, 
Antes de los collados, ya había sido yo engendrada; 
8:26 No había aún hecho la tierra, ni los campos, 
Ni el principio del polvo del mundo. 
8:27 Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; 
Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo; 
8:28 Cuando afirmaba los cielos arriba, 
Cuando afirmaba las fuentes del abismo; 
8:29 Cuando ponía al mar su estatuto, 
Para que las aguas no traspasasen su mandamiento; 
Cuando establecía los fundamentos de la tierra, 
8:30 Con él estaba yo ordenándolo todo, 
Y era su delicia de día en día, 
Teniendo solaz delante de él en todo tiempo. 
8:31 Me regocijo en la parte habitable de su tierra; 
Y mis delicias son con los hijos de los hombres. 

Mt 7:7,8:

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
7:8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

Pr 6:6-10: Ve a la hormiga, oh perezoso, 
Mira sus caminos, y sé sabio; 
6:7 La cual no teniendo capitán, 
Ni gobernador, ni señor, 
6:8 Prepara en el verano su comida, 
Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento. 
6:9 Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? 
¿Cuándo te levantarás de tu sueño? 
6:10 Un poco de sueño, un poco de dormitar,
Y cruzar por un poco las manos para reposo; 

Pr 30:24-28: Cuatro cosas son de las más pequeñas de la tierra, 
Y las mismas son más sabias que los sabios: 
30:25 Las hormigas, pueblo no fuerte, 
Y en el verano preparan su comida; 
30:26 Los conejos, pueblo nada esforzado, 
Y ponen su casa en la piedra; 
30:27 Las langostas, que no tienen rey, 
Y salen todas por cuadrillas;
30:28 La araña que atrapas con la mano, 
Y está en palacios de rey. 

Sal 63:1: Dios, Dios mío eres tú;
De madrugada te buscaré;
Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela,
En tierra seca y árida donde no hay aguas,

Am 5:4: Pero así dice Jehová a la casa de Israel: Buscadme, y viviréis; 

Hch 3:19: Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, 

2 Co 5:17: De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 

1 Ti 5:20,21: A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman. 
5:21 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad. 

Pr 1:1-7: Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel. 
1:2 Para entender sabiduría y doctrina, 
Para conocer razones prudentes, 
1:3 Para recibir el consejo de prudencia, 
Justicia, juicio y equidad; 
1:4 Para dar sagacidad a los simples, 
Y a los jóvenes inteligencia y cordura. 
1:5 Oirá el sabio, y aumentará el saber, 
Y el entendido adquirirá consejo, 
1:6 Para entender proverbio y declaración, 
Palabras de sabios, y sus dichos profundos. 
1:7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. 

Ap 13:1-8,16-18: Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo.
13:2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad. 
13:3 Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, 
13:4 y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella? 
13:5 También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. 
13:6 Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo. 
13:7 Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación. 
13:8 Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.  16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 
13:17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. 
13:18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.

Ap 17:1-10: Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas;
17:2 con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación.
17:3 Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos.
17:4 Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; 
17:5 y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. 
17:6 Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro. 
17:7 Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos. 
17:8 La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será. 
17:9 Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, 
17:10 y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. 

Hch 12:22: Y el pueblo aclamaba gritando: ¡Voz de Dios, y no de hombre! 

Mr 4:11,12:

Y les dijo: A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; 
4:12 para que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean perdonados los pecados.

1 R 10:7: pero yo no lo creía, hasta que he venido, y mis ojos han visto que ni aun se me dijo la mitad; es mayor tu sabiduría y bien, que la fama que yo había oído. 

Jn 5:39: Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; 

Job 5:8,9: Ciertamente yo buscaría a Dios, 
Y encomendaría a él mi causa; 
5:9 El cual hace cosas grandes e inescrutables, 
Y maravillas sin número; 

Job 39:13-17: ¿Diste tú hermosas alas al pavo real, 
o alas y plumas al avestruz? 
39:14 El cual desampara en la tierra sus huevos, 
Y sobre el polvo los calienta, 
39:15 Y olvida que el pie los puede pisar, 
Y que puede quebrarlos la bestia del campo. 
39:16 Se endurece para con sus hijos, como si no fuesen suyos, 
No temiendo que su trabajo haya sido en vano; 
39:17 Porque le privó Dios de sabiduría, 
Y no le dio inteligencia. 

Sal 138:6: Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde,
Mas al altivo mira de lejos.

Fil 2:5-9: Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 
2:6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 
2:7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 
2:8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. 
2:9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 

Lc 4:18,19:

El Espíritu del Señor está sobre mí, 
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; 
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; 
A pregonar libertad a los cautivos, 
Y vista a los ciegos; 
A poner en libertad a los oprimidos; 
4:19  A predicar el año agradable del Señor.

2 Ti 1:7: Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 

Jos 1:9: Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. 

1 Jn 1:7-10: pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 
1:8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 
1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 
1:10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

Lm 2:19: Levántate, da voces en la noche, al comenzar las vigilias; 
Derrama como agua tu corazón ante la presencia del Señor; 
Alza tus manos a él implorando la vida de tus pequeñitos, 
Que desfallecen de hambre en las entradas de todas las calles. 

Job 36:26-33: He aquí, Dios es grande, y nosotros no le conocemos, 
Ni se puede seguir la huella de sus años. 
36:27 El atrae las gotas de las aguas, 
Al transformarse el vapor en lluvia, 
36:28 La cual destilan las nubes, 
Goteando en abundancia sobre los hombres. 
36:29 ¿Quién podrá comprender la extensión de las nubes, 
Y el sonido estrepitoso de su morada? 
36:30 He aquí que sobre él extiende su luz, 
Y cobija con ella las profundidades del mar. 
36:31 Bien que por esos medios castiga a los pueblos, 
A la multitud él da sustento. 
36:32 Con las nubes encubre la luz, 
Y le manda no brillar, interponiendo aquéllas. 
36:33 El trueno declara su indignación, 
Y la tempestad proclama su ira contra la iniquidad.

Pr 9:10: El temor de Jehová es el principio de la sabiduría,
Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. 

Pr 7:1-5:  Hijo mío, guarda mis razones, 
Y atesora contigo mis mandamientos. 
7:2 Guarda mis mandamientos y vivirás, 
Y mi ley como las niñas de tus ojos. 
7:3 Lígalos a tus dedos; 
Escríbelos en la tabla de tu corazón. 
7:4 Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana, 
Y a la inteligencia llama parienta; 
7:5 Para que te guarden de la mujer ajena, 
Y de la extraña que ablanda sus palabras. 

Ro 2:16: en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.

Sal 47:6,7: Cantad a Dios, cantad;
Cantad a nuestro Rey, cantad;
47:7 Porque Dios es el Rey de toda la tierra;
Cantad con inteligencia.

He 12:16,17: no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.
12:17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

Gn 35:28-34: Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza; mas Rebeca amaba a Jacob. 
25:29 Y guisó Jacob un potaje; y volviendo Esaú del campo, cansado, 
25:30 dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado. Por tanto fue llamado su nombre Edom. 
25:31 Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. 
25:32 Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? 
25:33 Y dijo Jacob: Júramelo en este día. Y él le juró, y vendió a Jacob su primogenitura. 
25:34 Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.

Stg 1:5,6: Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. 
1:6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. 

He 5:13,14: Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño;
5:14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

Gn 25:19-26: Estos son los descendientes de Isaac hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, 
25:20 y era Isaac de cuarenta años cuando tomó por mujer a Rebeca, hija de Betuel arameo de Padan-aram, hermana de Labán arameo. 
25:21 Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer. 
25:22 Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová; 
25:23 y le respondió Jehová: 
Dos naciones hay en tu seno, 
Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; 
El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, 
Y el mayor servirá al menor. 
25:24 Cuando se cumplieron sus días para dar a luz, he aquí había gemelos en su vientre.
25:25 Y salió el primero rubio, y era todo velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú. 
25:26 Después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú; y fue llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los dio a luz. 

Gn 38:27-30: Y aconteció que al tiempo de dar a luz, he aquí había gemelos en su seno. 
38:28 Sucedió cuando daba a luz, que sacó la mano el uno, y la partera tomó y ató a su mano un hilo de grana, diciendo: Este salió primero.
38:29 Pero volviendo él a meter la mano, he aquí salió su hermano; y ella dijo: ¡Qué brecha te has abierto! Y llamó su nombre Fares. 
38:30 Después salió su hermano, el que tenía en su mano el hilo de grana, y llamó su nombre Zara.

Pr 6:5: Escápate como gacela de la mano del cazador, 
Y como ave de la mano del que arma lazos. 

Gn 1:16: E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. 

Ap 1:20: El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candeleros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias.

Ez 1:26: Y sobre la expansión que había sobre sus cabezas se veía la figura de un trono que parecía de piedra de zafiro; y sobre la figura del trono había una semejanza que parecía de hombre sentado sobre él.

Gá 5:17: Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.

Ap 21:21: Las doce puertas eran doce perlas; cada una de las puertas era una perla. Y la calle de la ciudad era de oro puro, transparente como vidrio. 

Is 40:28-31: ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. 
40:29 El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. 
40:30 Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; 
40:31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

Dt 32:10-13: Le halló en tierra de desierto, 
Y en yermo de horrible soledad; 
Lo trajo alrededor, lo instruyó, 
Lo guardó como a la niña de su ojo. 
32:11 Como el águila que excita su nidada, 
Revolotea sobre sus pollos, 
Extiende sus alas, los toma, 
Los lleva sobre sus plumas,
32:12 Jehová solo le guió, 
Y con él no hubo dios extraño. 
32:13 Lo hizo subir sobre las alturas de la tierra, 
Y comió los frutos del campo, 
E hizo que chupase miel de la peña, 
Y aceite del duro pedernal; 

1 Jn 2:6: El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.

Mt 10:16: He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.

Is 7:15,16: Comerá mantequilla y miel, hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno. 
7:16 Porque antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno, la tierra de los dos reyes que tú temes será abandonada. 

Is 55:1,2: A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche. 
55:2 ¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura. 

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