Maná Ezequiel 32

2 Cor 3. 17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad

Col 1.10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;

Isa 44. 3, 4 Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos; 44:4 y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas.

Ef 5. 14 Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo.

Pr 20. 13 No ames el sueño, para que no te empobrezcas; Abre tus ojos, y te saciarás de pan.

Pr 6. 5 Escápate como gacela de la mano del cazador, Y como ave de la mano del que arma lazos.

Sal 13. 3 Mira, respóndeme, oh Jehová Dios mío; Alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte;

Stg 5. 13 ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas.

Hab 1. 14- 17 y haces que sean los hombres como los peces del mar, como reptiles que no tienen quien los gobierne? 1:15 Sacará a todos con anzuelo, los recogerá con su red, y los juntará en sus mallas; por lo cual se alegrará y se regocijará. 1:16 Por esto hará sacrificios a su red, y ofrecerá sahumerios a sus mallas; porque con ellas engordó su porción, y engrasó su comida. 1:17 ¿Vaciará por eso su red, y no tendrá piedad de aniquilar naciones continuamente?

Jer 16.16 He aquí que yo envío muchos pescadores, dice Jehová, y los pescarán, y después enviaré muchos cazadores, y los cazarán por todo monte y por todo collado, y por las cavernas de los peñascos.

Luc 8. 11 – 15 Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios. 8:12 Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven. 8:13 Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. 8:14 La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. 8:15 Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.

Ecl 1. 7 Hazme saber, oh tú a quien ama mi alma, Dónde apacientas, dónde sesteas al mediodía; Pues ¿por qué había de estar yo como errante Junto a los rebaños de tus compañeros?

2 Ped 2. 21, 22 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. 2:22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.

2 Cor 7.1 Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.

1 Ped 1. 19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,

Mt 26. 40 – 46 Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? 26:41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. 26:42 Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad. 26:43 Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño. 26:44 Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras. 26:45 Entonces vino a sus discípulos y les dijo: Dormid ya, y descansad. He aquí ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores. 26:46 Levantaos, vamos; ved, se acerca el que me entrega.

Rom 5. 8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

Jn 3. 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Rom 9. 2 que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón.

Ex 9. 27, 34 Entonces Faraón envió a llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: He pecado esta vez; Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos.

34 Y viendo Faraón que la lluvia había cesado, y el granizo y los truenos, se obstinó en pecar, y endurecieron su corazón él y sus siervos.

Pr 6. 18 El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los pies presurosos para correr al mal,

Mar 10. 17 – 23 Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? 10:18 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios. 10:19 Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre. 10:20 El entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud. 10:21 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. 10:22 Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. 10:23 Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!

Dt 5. 33 Andad en todo el camino que Jehová vuestro Dios os ha mandado, para que viváis y os vaya bien, y tengáis largos días en la tierra que habéis de poseer.

Rom 2. 6, 7 el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: 2:7 vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad,

Mt 16. 27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.

He 2.2 Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución,

Mt 7. 12 Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.

Job 19. 6 Sabed ahora que Dios me ha derribado, Y me ha envuelto en su red.

Luc 5. 13 Entonces, extendiendo él la mano, le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante la lepra se fue de él.

Jn 3. 20, 21 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. 3:21 Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.

Mar 8. 36 – 38 Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? 8:37 ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 8:38 Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.

Pr 14. 12 Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte.

Gal 5. 17, 25 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.

25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

1 Jn 2. 15- 17 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 2:16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 2:17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Stg 4. 4 ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

Mt 5. 11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.

Mar 1. 32 – 34 Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados; 1:33 y toda la ciudad se agolpó a la puerta. 1:34 Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían.

Col 3. 23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;

Ef 6. 6 no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios;

Tit 2. 7, 8 presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, 2:8 palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros

1 Ped 2.21, 22 Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; 2:22 el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca;

Jn 13. 15 Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

Luc 2. 52 Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.

1 Tim 4.4 Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias;

Sal 118. 10, 11Todas las naciones me rodearon; Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré. 118:11 Me rodearon y me asediaron; Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.

Zac 8, 16, 17 Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad según la verdad y lo conducente a la paz en vuestras puertas. 8:17 Y ninguno de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis el juramento falso; porque todas estas son cosas que aborrezco, dice Jehová.

Sof 2. 3 Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizás seréis guardados en el día del enojo de Jehová.

2 Ped 1. 20, 21 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 1:21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Job 38 Entonces respondió Jehová a Job desde un torbellino, y dijo: 38:2 ¿Quién es ése que oscurece el consejo Con palabras sin sabiduría? 38:3 Ahora ciñe como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y tú me contestarás. 38:4 ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. 38:5 ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? 38:6 ¿Sobre qué están fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular, 38:7 Cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios? 38:8 ¿Quién encerró con puertas el mar, Cuando se derramaba saliéndose de su seno, 38:9 Cuando puse yo nubes por vestidura suya, Y por su faja oscuridad, 38:10 Y establecí sobre él mi decreto, Le puse puertas y cerrojo, 38:11 Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante, Y ahí parará el orgullo de tus olas? 38:12 ¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar, 38:13 Para que ocupe los fines de la tierra, Y para que sean sacudidos de ella los impíos? 38:14 Ella muda luego de aspecto como barro bajo el sello, Y viene a estar como con vestidura; 38:15 Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, Y el brazo enaltecido es quebrantado. 38:16 ¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, Y has andado escudriñando el abismo? 38:17 ¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte, Y has visto las puertas de la sombra de muerte? 38:18 ¿Has considerado tú hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto. 38:19 ¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz, Y dónde está el lugar de las tinieblas, 38:20 Para que las lleves a sus límites, Y entiendas las sendas de su casa? 38:21 ¡Tú lo sabes! Pues entonces ya habías nacido, Y es grande el número de tus días. 38:22 ¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, O has visto los tesoros del granizo, 38:23 Que tengo reservados para el tiempo de angustia, Para el día de la guerra y de la batalla? 38:24 ¿Por qué camino se reparte la luz, Y se esparce el viento solano sobre la tierra? 38:25 ¿Quién repartió conducto al turbión, Y camino a los relámpagos y truenos, 38:26 Haciendo llover sobre la tierra deshabitada, Sobre el desierto, donde no hay hombre, 38:27 Para saciar la tierra desierta e inculta, Y para hacer brotar la tierna hierba? 38:28 ¿Tiene la lluvia padre? ¿O quién engendró las gotas del rocío? 38:29 ¿De qué vientre salió el hielo? Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró? 38:30 Las aguas se endurecen a manera de piedra, Y se congela la faz del abismo. 38:31 ¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, O desatarás las ligaduras de Orión? 38:32 ¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, O guiarás a la Osa Mayor con sus hijos? 38:33 ¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra? 38:34 ¿Alzarás tú a las nubes tu voz, Para que te cubra muchedumbre de aguas? 38:35 ¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿Y te dirán ellos: Henos aquí? 38:36 ¿Quién puso la sabiduría en el corazón? ¿O quién dio al espíritu inteligencia? 38:37 ¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría? Y los odres de los cielos, ¿quién los hace inclinar, 38:38 Cuando el polvo se ha convertido en dureza, Y los terrones se han pegado unos con otros? 38:39 ¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Saciarás el hambre de los leoncillos, 38:40 Cuando están echados en las cuevas, O se están en sus guaridas para acechar? 38:41 ¿Quién prepara al cuervo su alimento, Cuando sus polluelos claman a Dios, Y andan errantes por falta de comida?

He 11. 3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.

2 Cor 10. 5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,

Dn 1. 4 muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos.

Gal 6. 7 – 9 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 6:8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. 6:9 No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.

Jn 5. 39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;

Ap 3. 11 He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.

3 Jn 1. 11 Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios.

Sal 34. 13, 14 Guarda tu lengua del mal, Y tus labios de hablar engaño. 34:14 Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y síguela.

Lv 11. 44 Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo; así que no contaminéis vuestras personas con ningún animal que se arrastre sobre la tierra.

2 Tim 1. 8 Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios,

1 Ped 4. 14 Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado

Dn 1. 12, 13 Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber. 1:13 Compara luego nuestros rostros con los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey, y haz después con tus siervos según veas.

2 Sam 17. 14 Entonces Absalón y todos los de Israel dijeron: El consejo de Husai arquita es mejor que el consejo de Ahitofel. Porque Jehová había ordenado que el acertado consejo de Ahitofel se frustrara, para que Jehová hiciese venir el mal sobre Absalón.

Job 3. 5 Aféenlo tinieblas y sombra de muerte; Repose sobre él nublado Que lo haga horrible como día caliginoso.

Mar 9. 29 Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.

Lam 5. 21 Vuélvenos, oh Jehová, a ti, y nos volveremos; Renueva nuestros días como al principio.

Isa 40. 29 El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.

Hch 7. 51 ¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.

Jn 5. 6 -9 Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? 5:7 Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. 5:8 Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. 5:9 Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.

Mar 5. 9 Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos.

Ef 3. 4 leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo,

Mar 9. 23, 24 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. 9:24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.

1 Cor 10. 6 – 11 Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron. 10:7 Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar. 10:8 Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil. 10:9 Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes. 10:10 Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor. 10:11 Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.

Mt 6.33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

ISa 26. 19 Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos

1 Ped 4. 4 A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan;

1 Tes 4. 2 Porque ya sabéis qué instrucciones os dimos por el Señor Jesús;

He 4. 12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Luc 2. 35 (y una espada traspasará tu misma alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.

Ef 1. 22, 23 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 1:23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

Jn 7. 16 – 18 Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. 7:17 El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta. 7:18 El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia.

Lc 7. 36 Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.

Lc 19. 5 Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.

Ap 3. 19, 20 Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. 3:20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

Pr 30. 15, 26 La sanguijuela tiene dos hijas que dicen: ¡Dame! ¡dame! Tres cosas hay que nunca se sacian; Aun la cuarta nunca dice: ¡Basta!

26 Los conejos, pueblo nada esforzado, Y ponen su casa en la piedra;

Lc 7.7por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero di la palabra, y mi siervo será sano.

1 Sam 9. 13 Cuando entréis en la ciudad, le encontraréis luego, antes que suba al lugar alto a comer; pues el pueblo no comerá hasta que él haya llegado, por cuanto él es el que bendice el sacrificio; después de esto comen los convidados. Subid, pues, ahora, porque ahora le hallaréis

He 9. 22 Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.

Mt 11. 12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

Ap 21. 8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda

Jn 3. 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

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