Is 9:2: El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.
1 P 2:6: Por lo cual también contiene la Escritura:
He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa;
Y el que creyere en él, no será avergonzado.
He 3:6: pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza.
Ap 4:11: Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.
1 Co 15:22: Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.
Ro 5:14,18: No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir. 18 Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.
Ap 5:3-5: Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo.
5:4 Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo.
5:5 Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.
Lc 6:45: El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.
Ap 21:2: Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.
1 Jn 5:7,8: Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.
5:8 Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan.
Jn 7:16-18: Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió.
7:17 El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta.
7:18 El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia.
Ec 3:1: Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Ef 4:4-6: un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;
4:5 un Señor, una fe, un bautismo,
4:6 un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.
1 Co 3:16: ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
Lc 2:52: Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.
2 Ti 2:21: Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra.
He 9:4: el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto;
Gá 5:17,25: Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. 25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.
1 P 2:11: Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,
1 Ts 3:10: orando de noche y de día con gran insistencia, para que veamos vuestro rostro, y completemos lo que falte a vuestra fe?
Am 5:4: Pero así dice Jehová a la casa de Israel: Buscadme, y viviréis;
Sal 2:11: Servid a Jehová con temor,
Y alegraos con temblor.
Sal 104:20-22: Pones las tinieblas, y es la noche;
En ella corretean todas las bestias de la selva.
104:21 Los leoncillos rugen tras la presa,
Y para buscar de Dios su comida.
104:22 Sale el sol, se recogen,
Y se echan en sus cuevas.
1 Jn 1:48-51: Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.
1:49 Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.
1:50 Respondió Jesús y le dijo: ¿Porque te dije: Te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás.
1:51 Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre.
2 Co 7:1: Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
Ef 5:20: dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
He 1:14: ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?
Sal 34:7: El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
Y los defiende.
Fil 1:21: Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.
Jer 7:3: Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y os haré morar en este lugar.
Pr 14:12: Hay camino que al hombre le parece derecho;
Pero su fin es camino de muerte.
Jn 14:6: Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
1 Ti 2:5: Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,
1 Jn 2:1: Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,
Col 3:17: Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
Hch 3:19: Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,
Mr 16:16: El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
Fil 2:7: sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
Ec 7:20: Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.
Sal 32:5:Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová;
Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.
Pr 28:13: El que encubre sus pecados no prosperará;
Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.
Lv 5:5: Cuando pecare en alguna de estas cosas, confesará aquello en que pecó,
1 Jn 1:9: Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
Jer 22:29: ¡Tierra, tierra, tierra! oye palabra de Jehová.
Gn 3:19: Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.
Ez 36:25,26: Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.
36:26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.
Sal 51:3: Porque yo reconozco mis rebeliones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.
Jer 5:25: Vuestras iniquidades han estorbado estas cosas, y vuestros pecados apartaron de vosotros el bien.
He 6:7: Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios;
Jn 4:14: mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
Zac 14:18: Y si la familia de Egipto no subiere y no viniere, sobre ellos no habrá lluvia; vendrá la plaga con que Jehová herirá las naciones que no subieren a celebrar la fiesta de los tabernáculos.
Dt 11:14: yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite.
1 P 4:7: Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración.
1 Ts 5:19,25: No apaguéis al Espíritu. 25 Hermanos, orad por nosotros.
Col 4:2-4: Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias;
4:3 orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso,
4:4 para que lo manifieste como debo hablar.
Lm 5:7: Nuestros padres pecaron, y han muerto;
Y nosotros llevamos su castigo.
1 P 1:18: sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,
Mi 7:18,19: ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia.
7:19 El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.
Pr 1:7: Porque en vano se tenderá la red
Ante los ojos de toda ave;
Is 33:6: Y reinarán en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y abundancia de salvación; el temor de Jehová será su tesoro.
Ef 6:2,3: Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;
6:3 para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.
Dt 30:11: Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos.
Dt 10:19,20: Amaréis, pues, al extranjero; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.
10:20 A Jehová tu Dios temerás, a él solo servirás, a él seguirás, y por su nombre jurarás.
Mt 5:27-30: Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.
5:28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
5:29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
5:30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
Ro 3:23: por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
Sal 32:1,2: Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.
32:2 Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad,
Y en cuyo espíritu no hay engaño.
Neh 1:5,6: Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos;
1:6 esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado.
Sal 132:16: Asimismo vestiré de salvación a sus sacerdotes,
Y sus santos darán voces de júbilo.
Ex 10:23: Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones.
1 Jn 1:7,8: pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
1:8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.
He 13:2: No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.
Pr 22:3: El avisado ve el mal y se esconde;
Mas los simples pasan y reciben el daño.
